En el contexto político actual de la provincia de Santa Fe, existe una distinción importante sobre el término “Ley Jeremías”. A diferencia del concepto bíblico, en el ámbito legislativo se refiere a una iniciativa ciudadana surgida tras el asesinato de Jeremías Monzón, un adolescente de 15 años, en la ciudad de Santa Fe.
Contrario a lo publicado en algunas redes sociales el gobernador Maximiliano Pullaro no se opone a los objetivos centrales que persigue este movimiento; de hecho, ha manifestado una postura de fuerte respaldo a la reforma que la iniciativa impulsa.
Los puntos clave de su posición:
Respaldo a la baja de edad de imputabilidad
La “Ley Jeremías” es el nombre que familiares y vecinos han dado al reclamo para que se reduzca la edad de imputabilidad (proponen llevarla a los 12 o 14 años). Pullaro ha declarado explícitamente:
“El que comete un delito lo tiene que pagar”: El gobernador sostiene que la ley debe juzgar el delito y no solo la edad, especialmente en casos de homicidios dolosos.
Pullaro ha respaldado la intención de tratar la Ley Penal Juvenil en sesiones extraordinarias del Congreso.
Crítica al “Garantismo”
Pullaro ha aprovechado el debate generado por el caso de Jeremías Monzón para marcar su distancia con las doctrinas garantistas, a las cuales acusa de haber “dañado” al país al considerar a los delincuentes como víctimas del sistema. Para él, un joven que comete un crimen atroz comprende la gravedad de sus actos y debe recibir una pena acorde.
Argumento de la “Nueva Criminalidad”
El gobernador argumenta que las organizaciones criminales en Santa Fe utilizan a menores de edad precisamente porque saben que son inimputables. Por ello, considera que adaptar la ley es una herramienta necesaria para “aislar a quienes cometen crímenes de esa magnitud” y proteger a la sociedad.
Si ha escuchado o leído alguna discrepancia, podría deberse a los detalles técnicos del proyecto (como la edad exacta de la baja: 12, 13 o 14 años) o a las advertencias de algunos sectores judiciales sobre la “no regresividad” de los derechos del niño, pero en el discurso político, Pullaro se ha convertido en uno de los principales promotores de esta reforma.